sábado, 29 de enero de 2011

Versos de sol y arena.


Un batallón de rayos de luz,
una ráfaga de viento, el mar.
Brisa salada, arena caliente,
olas enfadadas con la gravedad.
Tiempo, tiempo y más tiempo,
soledad, ¿ya no estás?
Qué se joda el invierno.



miércoles, 26 de enero de 2011

Hay días

Hay días que desearía tener un arma,
luego me calmo...
y las balas se quedan en punto muerto.

Hay días que el mejor hábitat son las sábanas,
luego lo pienso...
y si la compañía es grata, lo digo en alto y no miento.

Hay días que son sólo relleno en el calendario.



lunes, 24 de enero de 2011

Amor y otras drogas.

Se han terminado las drogas y el amor,
ahora al volar siento un poco de miedo.
Dónde quedan las horas robadas al reloj,
maldita dulzura entre tantos malditos besos.

Se han terminado los vasos y el alcohol,
ahora los versos se funden con el hielo.
Sigo buscando un pellizco de calor,
sólo una chispa que encienda el mechero.

Hoy las agujas que perforan mi piel
son vergonzosas, y a tientas, sin querer,
liberan artillería de rosas por mis venas.

Hoy son las musas con sus armas de mujer,
las que esconden, tras su cara de pena,
cientos de miles de rimas entre las piernas.

martes, 18 de enero de 2011

Verdades = Masa · aceleración

Uno por uno pienso derribar todos los muros,
con pico y pala, armas de destrucción masiva.
Voy a contarte mi gesta en una misiva,
para alimentar la hoguera, se terminó lo oscuro.

De aquí en adelante gritaré cuando me plazca,
las metas volantes de esta crono-escalada
se las regalo a los especialistas en montaña.
Mis paseos no dejan huella en la hojarasca.

Nada importa tanto como merece,
salvo las cosas que cuando faltan
duelen tan fuerte que matan.

Aunque las verdades nos pesen,
por muy poca que sea su masa,
vale más la patada...

que la palmada en la espalda.

viernes, 14 de enero de 2011

Hazaña del tonto sin brújula.

Esposaré las caricias a la cola de un león,
aunque me cueste la vida y la valentía.
Para no verlas más me vendaré los ojos,
pues la envidia y el querer no son buena compañía.

Titulares de prensa paseando la hazaña
del tonto gamberro que creyó que un día,
podría olvidarse sin más de querer,
aunque en la tierra ya hubiese semilla.

Pobre idiota, intenta desenredar la maraña
interpolando el norte, sin brújula,
entre la noche y el día.

Bendita locura la suya, maldita cordura en ayunas,
el donjuán ahora intenta entregar
al felino a comisaría.

domingo, 9 de enero de 2011

Rutina

Durante estos días, nos quejaremos mil veces sobre el tedio quesupone volver a la rutina
de los días de trabajo, el fin de las vacaciones yla dolce vita.
Lo hacemos sin reconocer que lo que realmente nos molesta y nos da miedo no es que se
terminen las vacaciones y el rascarse la barriga, sino el reencontrarse de nuevo con viejos
miedos que por un momento habíamos aparcado,
o el darse cuenta que al final los propósitos no son más que eso: palabras... que al final acaban cayendo en el olvido.
Nos asusta afrontar de nuevo los días sin los abrazos de mentira o brindis que encierran penas ahogadas.
En el fondo no somos más que un animal de costumbres... y de posturas.

miércoles, 5 de enero de 2011

Orden en la sala

Al ver venir el golpe,
interpones entre tu cuerpo y el suelo
mecanismos de contención de sufrimiento.
Eliges con tino un lugar baldío
que frene el miedo,
no vaya a ser que así duela menos.
Con un ramo de tiritas
y un poco de esmero,
fabricas un paracaídas.
Compruebas que las lágrimas
esperan la señal impacientes
arremolinadas en sus puestos.
Y así se prepara el caballero
para recibir del juez
la noticia de su encierro.


martes, 4 de enero de 2011

invierno.

Durante los días más fríos de invierno
suenan canciones con olor a verano.
Y la sangre roza más fuerte mis venas
y me calienta y apacigua por dentro.

Cuando llegan los días tristes de invierno
busco incesantemente la salida al laberinto,
convencido de encontrarla a la vuelta de cualquier esquina
sin caer -maldita sea- en que el laberinto soy yo mismo.

En la orilla de enero han comenzado ya a batir las olas,
desgranando, sin quererlo, grandes piedras en arena,
convirtiendo las ideas en ilusiones pequeñas.

Da comienzo así otro capítulo de la historia interminable.
Un nuevo día que llenar con puntos, acentos y comas,
al que llenar, como a la vida, con faltas de ortografía.