aunque me cueste la vida y la valentía.
Para no verlas más me vendaré los ojos,
pues la envidia y el querer no son buena compañía.
Titulares de prensa paseando la hazaña
del tonto gamberro que creyó que un día,
podría olvidarse sin más de querer,
aunque en la tierra ya hubiese semilla.
Pobre idiota, intenta desenredar la maraña
interpolando el norte, sin brújula,
entre la noche y el día.
Bendita locura la suya, maldita cordura en ayunas,
el donjuán ahora intenta entregar
al felino a comisaría.
No hay comentarios:
Publicar un comentario