domingo, 13 de septiembre de 2009

La distancia sigue haciéndonos
un poco más fuertes.
Los silencios intercalan
frases sucias y calientes.
Desgastando las aceras
con cada paso, vuelvo a verte aparecer
entre las páginas de aquel diario
veo subrayado el año dos mil siete.
Oímos canciones lentas antes de entregarnos
a la conjura absurda de nuestras manos.

Volvemos a caer
en la falta de espacio
entre los cuerpos
no existen extraños
Volvemos a sentir
de nuevo nuestros labios
entre nostros dos
sobran los comentarios.