Yo presumía de demócrata de tus labios,
pero he decidido arrimarme a la abstención,
pues estos comicios sólo hablan de agravios.
No soy de hierro, no hay trampa, ni cartón.
pero he decidido arrimarme a la abstención,
pues estos comicios sólo hablan de agravios.
No soy de hierro, no hay trampa, ni cartón.
En ninguna parte he dejado tu rostro apaisado,
mezclándose con las fotos de aquel cajón.
En mi almohada ya no hay mancha de pintalabios,
ya no te espero hasta que me ayude el bastón.
No desespero, no me disgustan los aguaceros,
y si la línea del tiempo se moja, se sonroja,
que para estos bobos no existen más los peros.
No es un cuento esta historia, es paradoja,
me pregunto cómo eran las trenzas de su pelo,
y no quiero recordarlo, no ahora, no se antoja.
Me ha dado por volver a pasarme por aquí tras casi dos años de inactividad y... lo echaba de menos!
Así que es probable que siga pasándome más a menudo para dejar alguna tontería. Besos y abrazos.