todos los besos que todavía
sin querer no te he dado,
y atados a las sábanas,
he dejado un ramo de abrazos
no vaya a ser que en un descuido,
se te escape un suspiro,
y te apetezca recordarlos.
Por si acaso, pasaré las noches
con la puerta entreabierta.
Nunca se sabe cuando querrás
que volvamos a encontrarnos.
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