miércoles, 27 de enero de 2010

Despedida

Hay cientos de formas de disimular
nuestras lágrimas de animal.
Insistimos muchas veces en mirar atrás,
son formas absurdas de escapar.
Intento sentirte a través del cristal,
busco tu perfume en el viento.
Tú tranquila, intentaré volverte a visitar.
Bienvenida al cementerio.

Hay mil casas de madera,
crecen entre el polvo enredaderas.

Al juicio final, le faltan nuestros huesos.
No pueden comenzar, no conocen los hechos.
Hay enjambres de luz oscureciendo el cielo.
Allá al fondo estás tú, perdiéndote a lo lejos...

Aprenderemos a vivir sin las pequeñas cosas
que nos dábamos, sin comernos la boca.
Aunque nos cueste discernir, la verdadera historia
es que estoy lejos en este momento.
Somos dos seres naturales, de mecanismos anormales
campos magnéticos de distintas polaridades.
Dos universos distantes, galaxias inalcanzables,
series abstractas de número naturales.

Vivimos juntos, morimos solos.
Seres distintos los mimos ojos.
Vimos juntos, morimos solos.
Seres distintos...





Los hay que pretenden ver en la oscuridad...
y ni si quiera abren los ojos.

martes, 26 de enero de 2010

Al fin y al cabo...
Nuestros nervios no son más que una maraña de cables enredados...
¿Cómo va a ser fácil entendernos?

domingo, 24 de enero de 2010

.2

Si después de todo nos encuentra el huracán,
izaremos las velas.
Al final del viaje echaremos la vista atrás,
perderemos la cabeza.
Nos dejaremos llevar por el vino y sus efectos,
por el viento y los deseos.
Dos cuerpos perdiéndose entre los huecos,
convirtiéndose en unidad.

Si dejarse llevar se convierte en rutina,
un poco de adrenalina.
Todos ocultamos nuestro lado irracional,
liberándolo por dentro.
Sólo son pasiones, reacciones de animal,
atracciones suicidas.
Reuniremos los fragmentos de esta absurda situación,
instantáneas repetidas.

Mientras nos quede algún camino por andar,
odiaré las despedidas.
Todo hecho ocurre por alguna razón,
como contramedida.
Buscaré las causas de la inmensa indecisión
que sacude nuestras vidas.
Dónde está el remedio para no tropezar,
para curarnos las heridas.