lunes, 8 de diciembre de 2008

Lo sabemos.

Somos dos juguetes rotos,
dos zapatos de charol
de distinto número.
Dos instintos básicos,
caminantes insurgentes,
sexo tántrico en estéreo.

Dos mutantes invasores
de sentimientos naturales,
sinsentidos adorables;
aburridos delatores.
Mecanismos siempre pares,
sabotajes por impares.


Volveremos a intentarlo,
y lo haremos más despacio.
Con cuidado, poco a poco,
somos dos juguetes rotos.





-Si todo va bien, mañana a estas horas habré tomado tierra en la cara oculta de la Luna.


8 comentarios:

Anónimo dijo...

te estaré esperando... con superglue ^^

Señor Guisante dijo...

superglue? I get lost.

Anónimo dijo...

cada dia q pasa mas me sorprendes...:O

Anónimo dijo...

Superglue?! Vidas ajenas se adueñan de mi anonimato, buscaré pues otro nombre en clave (aunque para ello tenga que registrarme...)

Anónimo dijo...

Y dicho eso... ¿por qué saben dos juguetes rotos, que son dos juguetes rotos?

Señor Guisante dijo...

Supongo que será porque se sienten como el soldadito de plomo. O también puede ser efecto de las drogas que tomo para escribir cosas extrañas. Elige la opción más romántica de ambas ;)

Anónimo dijo...

xDDDD Tomas drogas extrañas para escribir esas cosas????
Me quedo con lo del soldadito, prefiero seguir viendo la parte romántica de las cosas...

Anónimo dijo...

mucho anonimato no empieza a tocarte los guevos? ¬¬
(es esta la letra no?) :)