miércoles, 17 de septiembre de 2008

Eppur si muove

Siempre lo noto antes de que ocurra. Ese aire caliente, cargado de electricidad estática. Es una especie de coqueteo invisible, de danza electromagnética. Y yo me siento en medio, como una pequeña parte esperando lo que se avecina; un espectador privilegiado en un teatro al aire libre.

Si cierro los ojos, puedo oírlos en silencio, excitados, esperando la orden. Esperando que alguien los libere y puedan cabalgar victoriosos tiñendo el cielo de luces cegadoras; haciendo redoblar los tambores que marcan el ritmo al ballet luminoso.

Y de repente, el mundo se tiñe de mojado. Y las chicas miedosas se arremolinan bajo las sábanas, y las parejas desnudas encuentran banda sonora al desgaste de sus cuerpos.

Y yo me quedo quieto, en silencio, intentando pasar desapercibido; cerrando los ojos; respirando el olor de las aceras empapadas de lluvia.



2 comentarios:

Anónimo dijo...

Me ha encantado..

Pimienta dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.