Si cierro los ojos, puedo oírlos en silencio, excitados, esperando la orden. Esperando que alguien los libere y puedan cabalgar victoriosos tiñendo el cielo de luces cegadoras; haciendo redoblar los tambores que marcan el ritmo al ballet luminoso.
Y de repente, el mundo se tiñe de mojado. Y las chicas miedosas se arremolinan bajo las sábanas, y las parejas desnudas encuentran banda sonora al desgaste de sus cuerpos.
Y yo me quedo quieto, en silencio, intentando pasar desapercibido; cerrando los ojos; respirando el olor de las aceras empapadas de lluvia.

2 comentarios:
Me ha encantado..
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